La importancia del ejemplo en la educación

El otro día estaba con mi hijo sentado en el sofá delante de la tele para disfrutar del partido de cuartos de final del mundial España-Paraguay; antes de comenzar el encuentro, ambos capitanes leyeron sendos comunicados en contra del racismo; poco después se hicieron una foto con una gran pancarta en inglés en la que se leía “Di no al racismo”. Mi hijo, que tiene 6 años, me preguntó con esa curiosidad infantil “¿Qué es esto que están leyendo y qué pone en esa pancarta?” se lo expliqué en el lenguaje adecuado para un niño, le dije cuan malo era el racismo y qué injusto es catalogar a alguien por el color de su piel o por su procedencia. Me entendió a la primera.

Varios días después, paseando por la calle de camino al campus de verano, acompañado por un amigo de su misma edad, observé que éste le decía cosas al oído a mi hijo señalando a un niño que estaba más adelante y que era de raza negra. Mi hijo le contestó: “¿Te estás riendo de él sólo porque es negro? ¿tú no viste el partido de España, verdad? porque dijeron que no se podía ser racista y esto que tú estas haciendo está muy mal“.

En ese momento me engordé 5 kilos y me sentí el padre más orgulloso del mundo.

Seguramente, el trabajo que yo hice con mi hijo el día del partido, le falta por hacer a los padres de su compañero.

Me gustaría que este ejemplo sirviera para muchos, que recapaciten y que se den cuenta que ser padre o madre es una responsabilidad muy grande y que entraña una serie de obligaciones para con el hijo y para con la sociedad misma, que es criar a futuras personas de bien y con capacidad para aportar, no indeseables maleducados y sin valores, carne de cañón de las colas del paro y de bancos de parque donde poder fumar hachis para “desquitarse de este asco de vida que me ha tocado vivir”.

Tú eres su ejemplo, nunca lo olvides

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Una galaxia maravillosa

A través de este enlace puedes disfrutar de una composición única de la Vía Láctea en 360 grados, que está formada por más de 3.000 fotografías de alta resolución y que nos permite ir ampliando la zona deseada de nuestra galaxia.

Estas imágenes me hacen reflexionar acerca de lo pequeños que somos y lo grandes que nos creemos; de  la más que probable existencia de otros seres vivos en alguno de los cientos de miles de millones de planetas que deben existir en el universo.

Lo que nos hace grandes no es el tamaño físico, sino la amplitud de nuestras mentes

Cuento chino

Un campesino cavó un pozo y utilizaba el agua para irrigar su finca. 

Empleaba un cubeta ordinaria para sacar agua del pozo, como lo  

hace casi toda la gente primitiva. Un paseante, al verlo, le preguntó al

campesino por qué no utilizaba una palanca para ese fin; ese es un

instrumento que ahorra esfuerzo y puede realizar mayor trabajo

que el método primitivo.

 

El agricultor dijo:

 

”  Sé que ahorra trabajo y es precisamente por esta razón por la que

    no utilizo ese instrumento. Lo que temo es que el uso de ese intru

    mento me haga pensar sólo en la máquina. La preocupación por las

    máquinas crea en uno el  hábito de la indolencia y la pereza “

 

(D.T. Susuki )

 

¿Qué os parece la postura del campesino?

He de reconocer que a mí, como concepto, me gusta mucho aunque, por otro lado, hay multitud de avances gracias a las máquinas (o mejor dicho, a los hombres que las inventaron). Esto de máquinas si o máquinas no puede generar un post mucho más largo que éste.

Homenaje a la MUJER

Creo esta humilde entrada para rendir un merecido homenaje a la Mujer y lo hago precisamente el día 8 de marzo: día de la Mujer (ya sea trabajadora o no, ya que todas son trabajadoras).

La idea es que todas las personas que quieran, puedan expresar su agradecimiento a las mujeres de su vida.

Permitidme que yo sea el primero en hacerlo:

  • Gracias Iaia Pilar por hacerme de madre mientras ella tenía que trabajar: lo hiciste muy bien. Siempre estás presente.
  • Gracias Mama Rosa por hacerme de madre y de padre, por entregar tu vida en cuerpo y alma para que a mí no me faltara de nada.
  • Gracias Mary por haber decidido compartir tu vida conmigo, por ser tan buena esposa, tan buena madre y sobretodo: tan buena persona.

Me gustaría que completarais esta entrada con vuestras aportaciones a través de los comentarios,  que iré copiando y pegando en la misma entrada.