Periodismo y radares: mala combinación

Leo esta noticia de El Periódico y pienso: no entiendo nada.

El titular de la noticia: “La ley respetará el margen de exceso de velocidad del 10%”

Muy bien, de acuerdo. Los radares seguirán saltando cuando se supere en un 10% la velocidad máxima permitida, pero:

Si los radares tienen un margen de error verificado de un +-10% del valor real, no me puede creer que nadie se dé cuenta que la única garantía para que no salte el radar es no superar la velocidad máxima. Me explico con ejemplos:

  1. Si circulamos a 120 km/h, da igual si el radar comete error en su detección; no saltará en ningún caso, ya que lo peor que podría pasar es que se equivocara en un +10% dando como resultado 132 km/h  (salta a partir de 133 km/h).
  2. Si circulamos a 144 km/h y el radar comete error de un -10%, tampoco saltará (salta a partir de 133 km/h), porque el radar tiene un margen de error de +-10%. 145-14,5=130,5 km/h, con lo cual el radar no saltaría.
  3. Si circulamos a 121 km/h reales y el radar comete esta vez el error en nuestra contra, es decir +10 %, entonces sí que saltará el radar (121 + 12,1= 133,1 km/h); en este ejemplo ya superamos los 133 km/h para el radar.

Como tráfico ya nos está aceptando que los radares pueden tener un error del +-10% y nos lo aplican siempre a nuestro favor (siempre salta a 133 km/h) en el caso 3 no tendríamos ninguna base legal para quejarnos ni para reclamar la multa.

 En el caso 1 todo normal y en el caso 2 se produce el fenómeno a la inversa: un conductor con mucha suerte puede ir a 144 km/h de velocidad real y no ser cazado (hecho que no sabeís cuánto lamento). 

Esto pasa ahora y pasado siempre, pero parece que lo que vende periódicos es decir que podremos ir a 133 km/h y no nos multarán: FALSO

 Moraleja: si no quieres salir en la foto, no circules por encima de la velocidad máxima permitida.

Se puede ir a 144 km/h sin foto y se puede ir a 121 con foto. ¿de qué depende?: de la suerte, única y exclusivamente. ¿quién quiere jugar a la ruleta? yo no, porque la banca siempre gana.